Justicia

Entrevista a Leandro Santoro: "Estamos más interesados en discutir los proyectos nacionales que los proyectos locales”

El legislador porteño y asesor presidencial nos da su mirada sobre los temas más relevantes de la política porteña.


- Leandro, formas parte de Irrompibles, una agrupación de cuna radical, pero ahora parte del Frente de Todos, Contanos un poco como nació y que espacio político están disputando?


-. Venimos del alfonsinismo. Durante mucho tiempo creímos en una concepción de los partidos y en la posibilidad de que, desde el radicalismo, se construyera una alternativa Nacional y Popular. Con la muerte de Alfonsín esa idea se empezó a diluir, llegamos a la conclusión que, a pesar de las diferencias metodológicas, teníamos más coincidencias ideológicas y filosóficas con los compañeros del peronismo que con nuestros propios correligionarios. Ahí tomamos la decisión, de a poco, casi sin darnos cuenta. Una decisión más de corte primero personal, después terminó siendo finalmente política. En ese sentido, nuestro objetivo siempre fue el mismo, que es aportar desde las ideas, de la militancia, a la construcción de una alternativa popular, nacional, progresista, social demócrata, llamala peronista, si querés, alfosinista, pero en realidad la intención siempre es de poner al ser humano en el centro de la escena, entendiendo que el Estado tiene que tener un rol activo en la construcción de una sociedad más igualitaria, siempre con el horizonte de construir relaciones horizontales de poder, tratar de darle poder a la democracia, de entender a la democracia no solamente como una forma de acceder a cargos públicos sino como un sistema de vida, donde se igualen las relaciones humanas entre los varones y las mujeres, los patrones y los empleados, donde haya una impronta más igualitaria, más participativa, más equitativa. Ese es nuestro proyecto político.


 - En ese sentido, cómo ves la convivencia con los espacios que aglutina el Frente de Todos, principalmente lo que es el peronismo en la ciudad.


- Yo soy muy crítico de eso. me parece que es excesivamente informal, se necesita construir un espacio de análisis político, de debate y de construcción de consenso interno que nos permita ser más eficiente a la hora de intervenir políticamente. Como diría el General Perón: unidad de concepción, unidad de acción. Para que haya unidad de acción tiene que haber unidad de concepción y eso requiere un método, más en una sociedad tan compleja y cuando la política, en términos comunicacionales, se ha profesionalizado tanto. Para ser eficientes en nuestra intervención y en el debate público, necesitamos un mayor grado de institucionalización.


-Hablando del Frente de Todos, al Presidente, a quien asesorás ad-honorem, le tocó una etapa difícil. La deuda externa, el paso del macrismo por el poder, la pandemia. Cómo evaluás la gestión hasta el momento y cual pensás que serán los desafíos que vienen?


- Me parece que la gestión, tiene, como toda gestión, luces y sombras. Está muy condicionada por el contexto. Lo que más me genera pertenencia y simpatía con el proyecto son las intenciones y el combo general, después hay dificultades a la hora de gestionarlas, como consecuencia de que el aparato del Estado está muy desarticulado como consecuencia, además, de que la calidad de la democracia ha mermado muchísimo en términos de compromiso ciudadano, fundamentalmente el rol de las organizaciones no gubernamentales y de las organizaciones sociales, en los procesos de toma de decisiones. Creo que la sociedad comprende esa situación y creo además que, obviamente, a pesar del condicionamiento de la pandemia y de todos los daños que le generó el macrismo, tanto al aparato del estado como al cuerpo social, de a poco,  la cosa va tomando forma.


- Volviendo a la Ciudad, el macrismo, ahora larretismo lleva 14 años ininterrumpidos de gobierno. Si bien en términos electorales el peronismo porteño, hoy el espacio del Frente de Todos, logró ubicarse en segundo lugar, todavía está lejos de discutir poder, por lo menos hegemónico. Cuál pensás que tiene que ser el camino para poder disputar el poder real en la ciudad?


- Primero, entender que es un proceso social el que tenemos que iniciar. No es un golpe de efecto, no es que hay que encontrar un candidato mesiánico o carismático que nos resuelva los problemas políticos más profundos. El Pro construyó un concepto de ciudad que empatiza con el ideal aspiracional de la clase media en la ciudad de buenos aires, nosotros nos hemos identificado con lo contrario de eso pero no hemos logrado construir una propuesta superadora. Y eso creo que se siente, básicamente, en la dificultad que tenemos para sumar sectores más allá de los sectores que nos siguen. Ese el gran desafío, poder construir una oferta electoral que contenga todo el cristinismo y a sectores que, por ahí teniendo una sensibilidad parecida a la nuestra, no se sienten identificados con Cristina o con Alberto.


- Cómo evaluás la gestión de Larreta, respecto a la pandemia?


- Es difícil, porque yo encuentro que Larreta al principio tomó la decisión de incorporarse a un dispositivo de resolución articulado con el gobierno nacional y eso habla bien de él. Aportó en esa dirección,  creo que la mayoría de sus funcionarios fueron leales con sus equivalentes nacionales. Distinto fue el rol de Juntos por el Cambio, que trató de boicotear lo hecho por el gobierno nacional. Yo hago una distinción de los funcionaros del ejecutivo local y algunos dirigentes de Juntos por el Cambio que trataron de boicotear cada una de las decisiones que se tomaba, tratando de minimizar el protagonismo de sus propios funcionarios y focalizar la crítica en los funcionarios nacionales. Creo que en esta etapa, después de que ese triunvirato dejó de funcionar, se privilegió mucho más la presentación pública de algunas decisiones, que la gestión concreta. Me parece que están más interesados en transmitirle a la sociedad la idea de que escuchan sus demandas que en tratar de efectivamente resolverlas, y con el tema de la presencialidad en las clases se nota claramente esto. Ellos por ejemplo, estaban más interesados en sacarse una foto en un patio de un colegio con 14 pibes alrededor de un semicírculo que en efectivamente resolver el problema de la presencialidad o resolver incluso antes de esto, el problema de la conectividad de muchos de esos pibes que estaban afuera. En ese sentido, podríamos decir que en esta etapa están mas preocupados por la foto que por los resultados efectivos.


- Yendo al tema de seguridad, durante el 2019, la ciudad de Buenos Aires fue el segundo distrito con más cantidad de robos en todo el país. 2000 robos cada 100.000 habitantes. Por qué pensás que eso no trasciende mediáticamente? 


- Para pensar bien, yo primero hago el proceso inverso a lo que hace un político tradicional, trato de ponerme en el lugar del que es crítico a nuestra posición y desconfía de nosotros, me parece que hoy, todas las opiniones están muy matizadas por la baldosa en la cual te parás, en función de la grieta. Hay que ser honesto en esto y tratar de ser inteligente en este tipo de respuesta para no caer en el típico blindaje mediático de Larreta, porque cualquier persona normal que lee que un político opositor habla del blindaje mediático de Larreta como explicación de porqué las cosas no funcionan, a diferencia de lo que queremos nosotros, no se indigna con el blindaje mediático sino intuye que el político está tratando de sacar ventaja de una posición. Como decíamos hace un rato, efectivamente todo el mundo sabe que seguramente en la Ciudad se denuncian más delitos que en la Provincia de Buenos Aires, los comunicadores saben que eso es así, no se toman de una en serio las estadísticas del delito, el termómetro social está mucho más puesto de lo que pasa en la Provincia de Buenos Aires, porque además la velocidad y agresividad de los delitos que suceden en la Provincia de Buenos Aires en ocasión de entraderas, de robos, donde generalmente terminan con muertos, proporcionalmente son mayores a los que ocurren en la Ciudad de Buenos Aires, y eso es un dato que nosotros tenemos que tener en cuenta y el segundo, obviamente es por un blindaje mediático que tiene el jefe de gobierno, se entiende? pasan esas dos cosas .Hago un paréntesis, también pasa y esto lo encontré en los datos investigando este año, con los índices de estadística del ministerio de seguridad de nación, no es que antes lo sabía. 


- El poder Judicial local, en  la ciudad tiene proyectado un presupuesto para este año de Pesos 37.000.000.000, casi la mitad del gasto administrativo de la ciudad, lo cierto es que este aparato judicial no resuelve grandes conflictos, los que quedan todavía a cargo de la justicia nacional. Cuál es tu reflexión sobre cómo ves el funcionamiento del poder judicial porteño y que falta para que la Ciudad asuma su competencia total, la transferencia del fuero nacional a la Ciudad.


- Primero quiero aclarar que siempre, cuando uno hace generalizaciones, es injusto, porque hay fiscales, jueces y defensores que laburan muy bien y no tienen porqué cargar con la cruz de lo que hacen otros compañeros, otros colegas de ellos, que no cumplen con su función. En segundo lugar, creo que el principal problema que tenemos con el poder judicial de la ciudad es la opacidad, la gente desconoce que existe un poder judicial en la Ciudad de Buenos Aires y eso genera que haya menos control de ciudadanos, y además que parte del poder Judicial haya una suerte de cultura del trabajo excesivamente burocrática, excesivamente formal. Fíjate que exigieron mucho la transferencia de la policía pero no aparece el exigir tanto las responsabilidades de la persecución de los delitos, creo que se debe también a que hay una concepción en el gobierno de la ciudad que prima todo el tiempo que es deslindarse de responsabilidad en relación a sus tareas. Cuando no les conviene son una intendencia y cuando les conviene son una gobernación. Eso me parece que lo tienen bien articulado y que esta ambigüedad les permite recorrer este carril en donde cuando se encuentran aprestados frente a alguna dificultad pueden esgrimir que ellos en realidad no son una provincia porque no tienen todas las competencias transferidas y que están más cerca de ser una intendencia. Ahora cuando tienen que reclamar por los recursos, reclaman como si fueran una provincia más, firman o no firman los pactos fiscales porque tienen esa posibilidad.


- En relación a las elecciones legislativas, este año vuelven a poner a la Ciudad en el centro de la escena política, Bullrich, Lousteau, el radicalismo buscará relanzar al oficialismo local, seguramente. Qué va a ofrecer la oposición de la ciudad, como alternativa?


- No lo sé honestamente, yo no formo parte del sistema de decisiones de la Ciudad, yo lo que trato de hacer es colaborar desde mi rol de militante, que por ahí es más humilde de lo que parece, porque hay mucha gente que confunde los roles, porque te ve en televisión o te ve cerca de Alberto y supone que uno es parte del ejecutivo, que uno es un tipo importante, yo no soy un tipo importante, honestamente no lo soy. Soy un tipo conocido, no un tipo importante. A mí no me consultan las decisiones ni el gobierno, ni el frente de todos. Soy parte, un militante que acompaño un proceso complejo, que es apasionante también y que seguramente, además, va a tener en los próximos meses este debate, porque también, la peculiaridad que tiene la Ciudad de Buenos Aires, y que ha tenido históricamente, es que nosotros estamos más interesados en discutir los proyectos nacionales que los proyectos locales. Es más común encontrar ámbitos informales de debate donde pensamos como hacemos para asesorarlo al presidente del banco central, que afine la política monetaria, que discutir que vamos a hacer con la comuna.