Entrevistas

"Hay una campaña represiva contra la oposición"

Entrevista a Raúl Zaffaroni, por Ariel Larroude

1. Por lo general, los caminos por derecha resultan políticamente mas cortos, mas directos. Pensas que la propuesta politico criminal del Macrismo es acortar ese camino a través de un mensaje directo a las fuerzas de seguridad para restaurar la idea de orden y control territorial?

No, creo que no debemos atribuir programas o ideas muy complejas a lo que no las tiene. Esto no es una derecha ideológica y bien asentada como era la vieja oligarquía. Aquellos de los años treinta sabían lo que querían y eran los dueños del país, de un país oligárquico pero viable. Esos sí tenían un programa de orden y control territorial. Hoy ni vale la pena hablar de derecha e izquierda, porque la opción es entre soberanía y colonialismo. Se llama derecha a los personeros locales de un totalitarismo corporativo transnacional y, a la vez, se llama izquierda a cualquiera que pretenda una redistribución más justa de la riqueza.
No creo que hoy haya un “plan”, simplemente proyectan publicitariamente una imagen de “orden” y “mano dura” como técnica demagógica y nada más. Es pura proyección de imagen, pero no hacen nada más, salvo las consecuencias lamentables de esa imagen en algunos integrantes de las fuerzas de seguridad, que producen muertos. Es pura publicidad e irresponsabilidad verbal, con algunas consecuencias letales.


2. Hace un tiempo, en una entrevista que te hice, nos hablaste del miedo a un posible descontrol de las fuerzas de seguridad ante el mensaje de "mano dura", (más precisamente a la aparición de "un loquito" que no comprenda su labor dentro de las reglas del derecho) luego vino Nahuel en el sur, Chocobar y el caso del menor en Tucumán...puede haber más de estos casos a futuro?

Lamentablemente sí, porque el fenómeno puede repetirse. No debemos hablar en categorías, no me gusta ni nunca lo hago, como cuando se habla de “la justicia”, “el periodismo” o de cualquier otra categoría profesional, y, por lo tanto, tampoco me gusta hablar de “la policía” ni de las fuerzas de seguridad así, en general.
Tengamos claro que la policía es una profesión como cualquier otra, de la que participan personas que son más o menos normales, como en las otras profesiones. Lo que sucede es que en cualquier profesión hay “loquitos”, algunos con salud mental un poco precaria, como pasa en las otras profesiones y no me hagas dar ejemplos.
Pues bien, entre los policías también hay algunos pocos que excepcionalmente no tienen un buen nivel de salud mental, y esos son los vulnerables a esas declaraciones irresponsables, que las toman como mensajes. Ese es el peligro y, por eso, deben cuidarse las palabras, lo que parece que, desde la cúpula política, no policial, nadie hace. Observá que esas provocaciones no provienen de los jefes de las policías, sino de la ministra y del presidente, son slogans políticos, no policiales.
En este sentido, bueno es decir que la policía es un servicio civil indispensable, hay países sin fuerzas armadas, pero sin policía no hay ninguno. Y en vez de profesionalizarlos y tratarlos como trabajadores que son, se les niegan todos los derechos laborales, se les prohíbe la sindicalización, no pueden tener paritarias, no pueden discutir horizontalmente las condiciones de trabajo y, de ese modo, tampoco pueden desarrollar en pleno la conciencia profesional. Los policías son los trabajadores del Estado más maltratados, con el argumento de que tienen un régimen algo así como miliar, cuando son civiles y su trabajo es civil. Todas las policías de Europa, creo que salvo la guardia civil española, están sindicalizadas, pero aquí la Corte Suprema les negó ese derecho que es elemental para todo trabajador.


3. Estas de acuerdo con la idea del control político de las fuerzas de seguridad o pensas que de esta manera se subordinan a la pretensión politico criminal de turno? Es viable un control constitucional?

Lo correcto es que las policías no estén sometidas a un mando político arbitrario, para lo cual necesitan tener derecho de sindicalización y ser respetados los policías como trabajadores.
En la práctica, el problema es que como los políticos quieren manejar las policías a su antojo, éstas se autonomizan, crean sus fuentes de recaudación autónoma, éstas se reparten sin llegar a las bases de esos trabajadores, se mantienen cúpulas con las que arreglan los políticos, hasta que esa verticalidad se rompe internamente y vienen los problemas. No se trata con “los policías” sino con las “cúpulas” que, como en toda organización autonomizada, tienen sus internas.
Lo primero que hay que pensar es que puedan hablar y ser escuchados todos los policías, como en cualquier otra profesión. Imaginate lo que sería de los maestros si en su nombre sólo pudiese hablar el ministro de educación.


¿Pero los policías podrían hacer huelgas?

No, huelgas no, no puede tener derecho de huelga ningún trabajador de servicio de primera necesidad, no sólo la policía. No puede tenerlo la guardia de un hospital, pero no por eso se les niegan a los médicos y enfermeros los restantes derechos laborales ni un hospital es un caos que deba ser militarizado.

4. Existe una propuesta político criminal del campo nacional y popular? o es un tema tabú del cual nos hace falta un serio replanteo?

Hace falta un replanteo, pero no tienen sentido los replanteos cuando los políticos se aterrorizan ante el riesgo de ser masacrados por los medios de comunicación, que no pierden oportunidad de desbaratar cualquier tentativa de solución razonable. Con el monopolio mediático no hay posibilidad alguna de hacer algo coherente, porque se van a montar sobre eso para descalificar a quien lo intente. En esta línea se anotan también los politicastros que no saben cómo trepar y salen con la pena de muerte, la “mano dura”, los delitos inexcarcelables, los delitos sin libertad condicional, la baja de edad de los adolescentes y cualquier otra idiotez semejante, pero que creen que prende en la gente y les da votos o rating.
No es ningún tema tabú, pero es un tema prohibido, porque “mirá que es piantavotos” te dicen. Ya me ha pasado varias veces, mejor no hago nombres, a quien le corresponda que asuma el sayo. Mientras se mantenga el monopolio de medios audiovisuales y la política siga siendo televisiva, no habrá ninguna política criminal racional en el país. La agenda político-criminal argentina la escriben los medios monopólicos y sus ventrílocuos.
Se podrá avanzar un poco, pero al rato se retrocede de nuevo, porque nunca falta el periodista, el medio o el político oportunista e inescrupuloso. Menos mal que no se les ocurre hacer lo mismo con la salud: imagínate a cualquier curandero o aprendiz de curandero dando cátedra de cómo curar o prevenir enfermedades para captar votos o rating. Matarían a la mitad de la población.


5. Pareciera ser que la inseguridad se desvaneció y lo que hoy sobresale es una jugada del oficialismo por ocupar la agenda mediatica con causas de corrupción que involucran al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. ¿Estas de acuerdo?

Sí, es obvio que hay una campaña represiva contra la oposición, basta ver quiénes son procesados y prisionizados para darse cuenta. Pero no es por eso que baja en la publicidad monopólica la cuestión de la “seguridad”, sino porque un gobierno que quiere dar la imagen de “orden” no puede mostrar la “inseguridad”, y cuando aparece una noticia responde con los exabruptos presidenciales.
Durante la dictadura no se hablaba de “inseguridad”, no lo hubieran tolerado los dictadores, precisamente porque eran dictadores. ¿Cómo puede haber una dictadura con el delito callejero descontrolado, con “inseguridad”? El tema resurgió con la democracia, cuando los medios concentrados desacreditan a un gobierno democrático mostrándolo como un descontrol, como un caos en que matan y violan gente en las esquinas todos los días, no se puede salir a la calle, se necesita “orden”, pero cuando llega el orden, esa propaganda desaparece, sin que importe si los homicidios suben o bajan en la realidad.

6. Pensas que esto es parte de un diciplinamiento a la oposición o una cortina de humo con fines electorales?

Si te referís a la persecución político-mediática a la oposición, creo que es un revanchismo que sólo es comparable a la época en que yo era chico, pero me acuerdo, o sea, a los tiempos de la “revolución fusiladora” de 1955 y años siguientes.
Te reitero que no creo que haya muchos “planes” en este gobierno. Es bastante obvio que quieren acabar con el justicialismo, pero esto no es ningún “plan”. La “corrupción” siempre fue el caballito de batalla contra los gobiernos populares usado por los que la practican en forma sistemática y organizada, a un nivel siempre mayor. Trataron de ensuciar a Yrigoyen, dijeron de todo de Perón y de Evita, y ahora quieren que el peronismo cierre su ciclo, como quisieron en 1955.
Creo que Macri y su gente no lo van a conseguir. Pero si por una desgraciada circunstancia lo consiguiesen o se produjese, no por eso se termina el movimiento popular. Los conservadores, o los mismos radicales, hicieron que se cerrase el ciclo del yrigoyenismo, pero apareció el peronismo. Los pueblos no se quedan quietos nunca, pueden demorar un poco en reaccionar, pero siguen siempre adelante, nunca se detienen.


7.Cómo ves el trabajo periodístico de hoy en día? es difícil escuchar actualmente una voz opositora con peso y con espacio real en la agenda mediatica.

Es claro que están tratando de acallar toda voz disidente en los medios masivos. Los casos sobran, el más notorio es el de Víctor Hugo, no tienen el menor pudor en esto. Tampoco con los artistas. No tienen termostato, en esto como en otras cosas.

8. El progresimo logró penetrar la agenda histórica y logró poner en discusión la legalización del aborto. Más allá del resultado, qué otras políticas públicas pondrías en agenda para este siglo.

Es bueno el debate, pero no sé si el progresismo lo logró o si lo dejaron salir a la discusión para distraer la atención y convencernos de que disminuyó en 5 puntos la pobreza. De toda forma y aunque pienso que al final van a impedir toda reforma, creo que, como todo, tiene su lado bueno, que es el debate mismo, que le da visibilidad al tema, lo pone sobre la mesa.
Ahora, si me preguntás qué otros temas racionalmente tendríamos que discutir, creo que hay que empezar por el modelo de Estado, por las instituciones que están fallando por todos lados, por la Constitución misma. Nos está quedando una sombra de República, con el sistema de pesos y contrapesos demolido. Son muchos los problemas que tenemos sin resolver y, ante nuestros ojos, el crecimiento exponencial de la deuda en dólares, que nos lleva irremisiblemente a un desastre, más allá de las discusiones acerca de su mayor o menor proximidad en el tiempo.