Seguridad

Marcelo Saín, segunda parte.

-¿Mutó la lógica de doble pacto?

-Sí. El doble pacto funciona para mercados ilegales que tienen territorialidad, pero no para delitos que se cometen en la City. Cuando en el año 2015, la policía hizo 20 allanamientos en la City, casi se viene abajo el sistema policíatico argentino porque la gente que detuvo en ese gran procedimiento la PSA era gente de eran cuevas financieras que servian para canalizar recursos y lavar dinero de toda la policía argentina. La cabeza de esa organización estuvo prófuga durante mucho tiempo, la PSA descubrió donde estaba escondido, y no hubo juez que firmara la orden de allanamiento. Los primeros allanamientos y las primeras detenciones se hicieron porque la PSA no había participado a otras fuerzas. Nosotros le mentíamos a los jueces y le mentíamos al gobierno, y después nos encontramos con un problemón enorme.

- Hablemos de Inteligencia Criminal…

-No hay inteligencia criminal, es decir, la policía trabaja produciendo información rutinaria en procedimientos. Ese conjunto de información no es colocada en una base de datos, y mucho menos analizada. La policía produce diariamente una cantidad de información enorme en su trabajo rutinario. Pero queda en el trabajo rutinario. Si vos a esa información la juntas y vos, además, capacitas un grupo de personas para que analice ese conjunto de cuestiones sin otra fuente de información que no sea la información estrictamente rutinaria de la policías, ya tenes un panorama criminal enorme. Si a eso le sumas acceso a base de datos, informes públicos sobre mercados o problemáticas criminales, tenés una potencialidad enorme. Eso no existe en las policías. Lo que la policía te llama "inteligencia" es la información táctica de un caso determinado, y, particularmente, los investigadores lo que llaman "inteligencia" es la información que se ventila en el marco de una causa, que nunca después va a ser vinculada a otra porque no hay ninguna matriz.

La cuestión está en diferenciar la investigación criminal y seguridad compleja. Nosotros no llamábamos a las unidades nuestras que hacían crimen organizado "investigación", lo llamábamos "seguridad compleja" porque ellos están mirando el problema del fenómeno criminal en su conjunto y no una causa judicial. Ahora, para eso lo que armamos es un sistema que lo fuimos protocolizando de a poco, lo fuimos diseñando, lo fuimos armando, de generación de información que iba a base de datos, y fuimos capacitando analistas. Yo te puedo dar a vos informes, por ejemplo, la problemática de narcotráfico en Santa Fe, en general, y vas a ver la capacidad de análisis que tienen personas que son policías. Te hacen un trabajo sociológico de la problemática del narcotráfico. No solo tienen la información táctica de cada una de esas causas, sino que la pusieron en una matriz más arriba.

- Bien. ¿Cómo ves al gobierno en materia de seguridad?

- Creo que es un gobierno muy de opinión pública, de generación y gestión de sentimientos. Me parece que es un gobierno que no vio muchas diferencias en las cosas sustantivas con relación al gobierno anterior. Hay un cambio en el relato, lo ves en materia por ejemplo del narcotráfico, los tipos lo que dicen es "el narcotráfico creció al amparo del gobierno

Kirchnerista. Para nosotros es un problema de seguridad nacional". Ahora, lo único que hacen es de a poquito ir yendo a la tesis Aníbal Fernández; que este es un país de tránsito. Fijate que no está en la agenda ni en el discurso del gobierno los mercados internos de droga. Todo es tráfico internacional y grandes embarques, porque es la agenda de la DEA y porque además les sirve para justamente evitar tener que tomar cuenta de los mercados internos, que son regulados policialmente en gran medida por las propias policías que ellos no quieren tocar, y que todo el tiempo están dándole prestigio porque creen que las van a necesitar. Poder y prestigio.

- Pareciese que últimamente, en relación obviamente a lo que pasaba en el gobierno de Cristina, hoy uno prende la tele y no escucha grandes casos de inseguridad.

- No, no hay una mediatización de la inseguridad. Ellos manejan los medios, claramente erradica la inseguridad de la noticia cotidiana, con lo cual la sensación que uno tiene es que ya hay más seguridad, que hay menos inseguridad. Este es un aspecto. La verdad es que lo que hizo el macrismo no tocó el sistema policial. Las mismas policías del kirchnerismo ellos las agarraron, algunos las ampliaron presupuestariamente y las enmantecaron con un discurso pro policial, porque ellos creen que las van a necesitar en una situación de crisis. Eso es todo. Lo vimos con el caso Chocobar, lo vemos con otros casos más. No tocaron nada, digamos, todo sigue funcionando conforme una lógica de funcionamiento que la describíamos anteriormente, y que eso no fue tocado, es la misma tesis de Scioli. La tesis de Scioli, para contradecir todo el proceso de Arslanian, era que el debilitamiento de la policías fue lo que generó el aumento del crimen. Ese debilitamiento de la policía está íntimamente vinculado por su reforma de Arslanian. Nosotros tenemos que fortalecer la policía. Tomá los discursos de llegada de Scioli al gobierno, ya la campaña vislumbraba eso, una vez que llegó al gobierno esto fue explicito. Esa misma es la tesis de Cambiemos en el sistema policial, hay que fortalecer el sistema policial porque sino el delito aumenta. Entonces lo que hacen es dar más presupuesto. En el medio hacen negocios, porque la declaración de emergencia de seguridad no tiene ningún sentido del punto de vista de lo que son los parámetros institucionales de lo que es la declaración de emergencia, el derribo de aviones, el control del espacio aéreo. Eso es lo que están haciendo. Lo que está haciendo Patricia Bullrich es una masiva compra con empresas vinculadas a ellos, israelíes y norteamericanas, pero particularmente israelíes, y la sospecha que hay es que se quedan con un pedazo del tongo histórico del retorno. Retorno que existió en todos los gobiernos en los últimos 20 años en Argentina.

- Errores del Kirchnerismo en materia de seguridad pública.

- Bueno, en primer lugar, no haber colocado la seguridad como una dimensión de la inclusión social. Vos no podes desarrollar una estrategia de inclusión social, de ampliación de derechos, de laboralización de las relaciones de trabajo, como hizo el kirchnerismo, 2500 convenios colectivos de trabajo, consejo de salario mínimo, una economía asentada en el consumo como la que hizo, y dejar los asuntos de seguridad fuera de esa agenda. El kirchnerismo lo que hizo es comercializar la agenda de seguridad, delegarle el mando de las estructuras y de la policía de seguridad a dirigentes policíaticos chantas (en el sentido técnico del término, el chanta es aquel que dice sustentar saberes que no tiene) que lo que hacían era simular cierta eficacia en la conducción de la policías, y que desembocaba en dos cosas: o se ponían la gorra y se vestían de comisarios, o tenían un discurso grandilocuente que lo que hacía era, en términos generales, delegarle el poder a las policías. Por eso, se comercializaban. Ahí tenes, Berni, o había un estilo un poco más recatado pero que en el fondo terminaba delegando el poder a las policías, Aníbal Fernández, que fue el que condujo el discurso, el relato y las estrategias de seguridad durante 6 años y medio de los 12 años del kirchnerismo. La única gestión que problematizó el tema policial, que lo colocó en una matriz de cambio organizacional y de reforma fue el año de Gustavo Beliz. De ahí en adelante no hubo más intentos de reforma. El periodo de Nilda fue un periodo inicial de un discurso crítico a estas cosas, pero que nunca hizo absolutamente nada, Gustavo sí avanzó. Gustavo cuando tuvo la crisis de la malversación de fondos y de administración fraudulenta del Churruca, se llevó puesto, Néstor y él, a toda la cúpula de la Federal con un nivel de purga que nunca había vivido la policías federal argentina. Y le sacó el manejo de la ejecución presupuestaria, creando una estructura de administración civil de el presupuesto policial, no solamente para la federal sino para las otras dos policías federales también, Gendarmería y Prefectura. En ese momento no existía la PSA, o sea eso hizo Gustavo Beliz, después no hubo nada semejante. Cuando Néstor decide colocarlo a Aníbal, lo que decide es pactar con la policía. Estaba fuera de su agenda. El lo que quería era que la policía no criminalice la protesta la gestión social no era objeto de la policía eso fue un gran avance, pero nada más que eso. La estrategia más reactiva desde el punto de vista, lo anuncia Cristina Fernández en el 2009 cuando anuncia un plan diseñado por su jefe de gabinete, que era Sergio Massa, en Olivos, que era comprar masivamente cámaras de seguridad.

Entonces, en el tema de seguridad pública no hubo plan, es decir, al mismo tiempo que nosotros a los barrios populares los inundábamos de planes sociales, de estrategias de inclusión, de conectividad, de estructuras educativas, de centros asistenciales, los rodeábamos con Gendarmería porque ahí estaban las clases peligrosas, y por un lado el estado incluía y por otro lado el mismo estado excluía. El kirchnerismo nunca discutió esto, y los que queríamos discutir esto, te voy a nombrar dos referentes, que éramos tipos que tuvimos alguna responsabilidad directa o indirecta, Arslanián, que para mí fue el mejor ministro de seguridad de la república Argentina, en la provincia de Bs. As. Nos salió bastante bien una nueva policía federal y demostramos que no éramos condescendientes porque el gran desafío nuestro era también mostrar que nosotros no éramos garantistas pelotudos, nosotros nos llevamos puesto organizaciones criminales muy importantes en la Argentina y con mucha protección de poder. El clan Alé, la cúpula de la policía santafecina, la policía cordobesa, la investigación final que termina con el encarcelamiento del juez Reynoso lo hace la PSA bajo la conducción de Germán Montenegro, estos allanamientos de la City que fueron ocultados por la prensa, nosotros lo que demostramos es que podíamos los civiles progresistas conducir policías pero no detener perejiles, sino ir a cuestiones fundamentales.

Pero eso, ni el grupo Arslanián ni nosotros ganamos la pelea interna. La pelea interna la ganaron los chantas y los cajeros.

- Cómo fue tu paso por la AFI?

No, mira, ahí lo que pasó fue que pese al distanciamiento mío del kirchnerismo, dejame explicarte un poquito eso, está íntimamente vinculado, se profundiza con la muerte de Néstor. A Néstor no le gustó mi renuncia, pero el toleró eso, vos pensá, la verdad, yo consigo armar un servicio policial, muchos miembros del gabinete no me querían. Ahora cuando muere Néstor, yo me quedo sin techo. El techo mío se baja, pasa de ser Néstor, gobernando ya Cristina, a ser Aníbal Fernández, si la pulseada la ganó él , porqué pulseada? porqué Aníbal vio en Marcelo Saín, el pollo de Néstor Kirchner para ser ministro de Seguridad, entonces, esa vocación de poder que tiene Aníbal, es, "si éste tipo es exitoso en lo que hace en la PSA, si yo no lo restrinjo a su esfera de poder, exclusivamente, en la pulseada de los aeropuertos, este tipo me quita el manejo a mí de la policía. Entonces, ahí fue una confrontación con Aníbal abierta, por esta razón, yo tardé en darme cuenta de todo esto, lo que pasa que cuando yo recibía piñas, también daba piñas, como Néstor terminaba de no dirimir esa puja, aunque Aníbal era una persona que estaba un escalón más arriba mío, y con mucho poder, yo tenía una enorme capacidad de desprestigio de Aníbal con mi palabra, con lo cual era una pelea entre dos que empatábamos. y Néstor nunca me echó, tampoco nunca lo sacó a él, del Ministerio de Seguridad, entonces el expediente en el fondo lo manejaba Aníbal.

Así gestioné yo, entonces, cuando se muere Néstor, mi techo se convierte Aníbal, que nos habíamos sentado, como somos dos personas racionales, dijimos a ver, ni vos me podés matar a mí, ni yo te puedo matar a vos, bueno, entonces convivamos, en estos términos, pero yo ya , Aníbal ya tenía certeza, seguridad de que yo no me iba a mover de la PSA, a esa altura, porque yo ya tenía el cuero un poco curtido de las peleas con Ricardo Etchegaray, la gente de aduanas, todas esas peleas, que yo las fuí ganando y que a mí me fueron construyendo mucho poder en tanto jefe de la PSA me fueron esmerilando en la progresión dentro del gabinete.

Esta es la primera vez que lo cuento.

Nunca lo hablé.